El hospital sevillano es el primer centro sanitario privado en implementar una consulta especializada en estas terapias para mejorar el pronóstico y calidad de vida de los pacientes
El Servicio de Reumatología del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa ha implementado un modelo pionero en la sanidad privada española para el tratamiento de enfermedades reumáticas mediante terapias biológicas. Estas terapias innovadoras permiten reducir los síntomas de dolor e inflamación en las articulaciones, frenar el avance del daño articular, preservar la movilidad y mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes afectados.
Según explica el doctor Juan Sánchez Bursón, responsable del Servicio de Reumatología, antes de la aparición de los agentes biológicos, «las enfermedades reumáticas progresaban hasta causar pérdida de funcionalidad y daño irreversible en las articulaciones, generando grandes discapacidades». Sin embargo, gracias a estas terapias, ahora es posible «reducir los síntomas de dolor e inflamación en las articulaciones, evitar la progresión del daño articular, preservando la movilidad y la calidad de vida; disminuir las complicaciones en otros órganos, reducir la dependencia de corticoides y otros fármacos, así como disminuir la necesidad de procedimientos invasivos y cirugías», lo que se traduce en un mayor bienestar general del paciente y una vida más activa y saludable.
Los estudios han evidenciado que un abordaje temprano y adecuado con terapias biológicas mejora notablemente la evolución de la enfermedad y reduce sus secuelas a largo plazo. A diferencia de los tratamientos convencionales, que afectan a todo el sistema inmunológico, los agentes biológicos actúan de forma selectiva bloqueando moléculas clave en la respuesta inflamatoria propia de cada enfermedad reumática.
¿Qué enfermedades reumáticas se benefician de las terapias biológicas?
La doctora Lola Bursón, también reumatóloga del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa, destaca que cada paciente es evaluado individualmente para determinar si cumple los criterios necesarios para iniciar una terapia biológica. No obstante, señala que las patologías reumáticas más frecuentes que suelen estar indicadas para este tipo de tratamientos incluyen:
- Artritis reumatoide
- Polimialgia reumática
- Espondiloartritis axial
- Artritis psoriásica
- Lupus eritematoso sistémico
- Síndrome de Sjögren
- Esclerosis sistémica
- Vasculitis sistémicas (arteritis de células gigantes)
- Miopatías inflamatorias (dermatomiositis)
- Artritis idiopática juvenil
La doctora subraya que estos tratamientos «han supuesto una revolución en el abordaje de las patologías reumáticas, ya que se ha demostrado que permiten retrasar el avance de la enfermedad y, por tanto, mejorar significativamente el pronóstico y la calidad de vida de los pacientes».
Un abordaje integral y personalizado
La consulta especializada en terapias biológicas del Servicio de Reumatología del Hospital Quirónsalud Infanta Luisa, la primera de su tipo en un centro sanitario privado en España, facilita a los pacientes un acceso estructurado a estas terapias, con un seguimiento cercano y una optimización del tratamiento según la evolución de cada caso. El equipo, liderado por el doctor Juan Sánchez Bursón, está integrado por los doctores Lola Bursón, Noemí Garrido Puñal, Nadia Abdel-Kader Martín y Tomás Almorza Hidalgo, junto a personal especializado de enfermería y farmacia.
Este enfoque multidisciplinar permite garantizar un abordaje integral y personalizado, adaptando los tratamientos a las necesidades específicas de cada paciente. Además, la consulta ofrece entrenamiento por parte de enfermería especializada para la administración domiciliaria del fármaco por el propio paciente o su cuidador, asegurando que el tratamiento se realice con «seguridad y eficacia».
¿Qué son las terapias biológicas?
Las terapias biológicas, también conocidas como medicamentos biológicos o agentes biológicos, son tratamientos innovadores diseñados para actuar sobre los mecanismos inmunológicos que desencadenan la inflamación característica de las enfermedades reumáticas. A diferencia de los fármacos convencionales, que afectan a todo el sistema inmunitario, los agentes biológicos bloquean de manera selectiva moléculas clave en la respuesta inflamatoria, logrando un control más preciso de la enfermedad con menos efectos secundarios.
Estos medicamentos se obtienen mediante técnicas de ingeniería genética a partir de organismos vivos, como células animales o bacterianas modificadas, y están diseñados para imitar o interferir con las proteínas naturales involucradas en los procesos inflamatorios. Algunos ejemplos de terapias biológicas incluyen los inhibidores del factor de necrosis tumoral (anti-TNF), los inhibidores de interleucinas (como IL-6 o IL-17) y los inhibidores de la coestimulación de células T, entre otros.
La introducción de las terapias biológicas ha supuesto un cambio paradigmático en el manejo de las enfermedades reumáticas, permitiendo alcanzar objetivos terapéuticos que antes parecían inalcanzables, como la remisión clínica sostenida y la prevención del daño articular irreversible. Sin embargo, debido a su mecanismo de acción específico y a su perfil de seguridad, estos tratamientos requieren una cuidadosa selección de los pacientes candidatos y un estrecho seguimiento por parte de reumatólogos expertos.
Fuente: https://www.diariodesevilla.es/